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domingo, 31 de julio de 2016

Capitulo 3 "Sobre Alicia"

Hey Hola! ¿Como están? Ya estoy de regreso después de otra semana de descanso, y ahora si tengo la intención de ponerme las pilas con el blog y actualizar como antes.  Y que mejor manera que siguiendo la historia que empece el mes pasado. Alicia me va a ayudar a encontrar estabilidad emocional en estos tiempos, espero que les guste. 

Si no sabes quien es Alicia, aquí abajo te dejo las partes anteriores:



Prólogo AQUÍ

Capitulo 1 AQUÍ

Capitulo 2 AQUI

Capítulo 3

Tras la salida de mi madre, me di una ducha y me cambié a un lindo vestido floreado, había quedado con Claudia para ir cenar, ella fue quien me dio hospedaje en mis tiempos difíciles, y últimamente no lográbamos coincidir nuestros horarios.

Como era usual, yo llegue antes al restaurant y Clau con un retraso de 15 minutos. No importaba, ella siempre tenía una buena excusa.

-Y ahora que fue ¿había una araña en tu coche? - bromee mientras ella se acercaba a la mesa
- ¿Cual coche? no ha querido arrancar y Julio ha tenido que traerme en el suyo, por eso el retraso, estaba esperando a que llegara a por mí.
Julio era su nuevo novio, y digo nuevo porque solo llevaban juntos poco más de un mes.
-Que amable de su parte. ¿Podemos ordenar ya? - no había podido comer mucho con mi mama y mi estómago empezaba a hacer ruidos. 
- ¡Claro! dios me libre de una Alicia con hambre.
-No me hace gracia. - Le saque la lengua al mismo tiempo que levantaba la mano llamando al mesero. 

Un joven alto y moreno se acercó a nuestra mesa para tomar nuestra orden. 

- ¿Que van a ordenar señoritas? - dijo con un tono amable y una gran sonrisa. Algo innecesaria para mi gusto.
-Para mí los wraps de pollo y una margarita de fresa. - No soy una alcohólica, pero una vez al mes no hacía daño.
-Yo voy a querer la pasta con camarones y té helado- Ahora me sentía algo culpable por pedir esa margarita.
-Muy bien, ¿algo más que pueda ofrecerles?
-Sí, tu numero por favor, es para mi amiga- dijo la simpática e irreverente de Claudia. 
Abrí los ojos exaltada, porque no podía juntarme con personas normales
El chico se quedó callado un momento y después volteo a verme. Su sonrisa fue aún más grande que antes.
-Con gusto te daré mi numero si tú me das el tuyo. - No me dio tiempo a responder, dio media vuelta y se encamino a la barra por nuestras bebidas. 
- ¿Tú estás loca verdad? ¡Cómo se te ocurre decirle eso
-Oh por dios, ya es hora de que consigas un novio - ni siquiera me miro a la cara, estaba escribiendo algo en su celular.
-No quiero un novio, estoy muy bien así, gracias. - En ese momento el mesero regreso con nuestras bebidas, solo las dejo en la mesa sin decir nada y yo no me atreví a mirarlo. 
-No, no estás bien así, tienes 23, eres guapa, francamente no sé por qué sigues soltera. 
-Ya te lo dije Clau, no necesito una pareja. - Si no le hubiera dado un gran trago a mi margarita tal vez la hubiera convencido mejor.
-Alicia, cuando fue la última vez que fuiste hace una cita. - 
-Esto cuenta como una cita, somos dos personas cenando en un restaurant-
-Me refería a una cita con alguien del sexo opuesto.
Automáticamente pensé en esa mañana, cuando había estado en la cafetería con... demonios ni siquiera se cual sea su nombre.
Afortunadamente en ese momento llego la comida y mi amiga dejo el tema. 

Al final, cuando el mesero vino a recoger nuestros platos y trajo la cuenta Claudia fue la que puso su tarjeta en la pequeña carpeta.
-Puedo pagar mi cuenta sabes- Iba a sacar unos billetes de mi cartera, pero ella me detuvo.
-Relájate amiga, ya pagaras tú la próxima vez. - La conocía desde hace mucho tiempo, sabía que no tenía sentido discutir con ella. 

Nos levantamos y tomamos nuestras bolsas, solo esperábamos a que el mesero regresara con su tarjeta y el recibo. 

-Aquí tienen, que pasen una buena noche- Mientras decía esto me miraba con una sonrisa.
-Gracias, Claudia vámonos-
-Ignora a mi amiga la amargada, ¿y tú número de teléfono?
-Está a la vuelta del recibo, espero que en algún momento me llames- El tipo tuvo el descaro de acercarse y darme un beso en la mejilla. -Me voy antes de que mi jefe se moleste.
-Hasta luego, yo me encargo de que ella te llame. -

Después de dejar a Claudia en su casa y llegar a la mía, me di un largo baño, me puse mi pijama y decidí terminar mi trabajo pendiente. Cuando saque mi laptop y lo que iba a necesitar unas hojas de papel cayeron al suelo, eran los dibujos de aquel chico. 
En seguida me puse a pensar en su cara, un retrato suyo sería algo muy bueno, recuerdo que solo estaba tomando una taza de café, probablemente pensaría que estaba loca, primero por robarme sus hojas arrugadas y después por la forma en que salí corriendo del local. 
¿Por qué me estaba preguntando todo esto? Tal vez ni siquiera lo vuelva a ver. Tal vez fue la única ocasión en que iba por la mañana y ya no volverá a hacerlo.
Aunque menciono algo sobre seguir viendo sus dibujos... Basta necesito concentrarme en este reporte. 

Pasé el fin de semana en pijama y pidiendo comida a domicilio, vi la primera temporada completa de una serie en Netflix y envié mi trabajo a tiempo.
El lunes antes del mediodía recibí en la oficina una llamada de mi madre dándome los detalles sobre la cena de la empresa y en mi hora de descanso no pude salir a comer porque tenía que ayudar a unos compañeros con un reporte.
A la salida me debatí si ir o no a la cafetería. Era algo que siempre hacia, pero esta vez me aterraba volver a encontrarme con este chico, aunque más que miedo me daba bastante curiosidad. Tal vez en esta ocasión ambos podríamos compartir el asiento junto a la ventana, tomar un café y discutir un poco más sobre sus dibujos. Que tonta soy, era obvio que él no querría sentarse con una desconocida. Decidí que no iba a dejar que una persona que conozco de nada me alejara de mi placer culposo de café y un pastelillo.

Entre como siempre, normal y tranquila, pero mientras ordenaba mi café y sin poder evitarlo, mire hacia las ventanas, hacia mi usual asiento. Vacío, esta vez no estaba ocupado por nadie. No quise sentirme desilusionada, más bien pensé animadamente como esta vez podría sentarme donde me gustaba y disfrutar de mi café.
Intente continuar con la lectura de un libro, pero cada que se abría la puerta de entrada y sonaba la alegre campanita miraba disimuladamente para ver quien entraba.
Termine mi café y sin más remedio me levante dispuesta a irme.
Antes de salir por la puerta me dije a mi misma que iba a ser de esas veces que conoces a alguien, pero nunca más vuelves a ver a esa persona.

Esa noche coloque los dibujos en un tablero de corcho que tenía en mi cuarto, solamente lo hacía para que no arrugaran más, solo por eso.

Sin darme cuenta de nuevo era viernes y yo buscaba algún modo de zafarme de la cena que se celebraba ese fin de semana. Salí un poco antes del trabajo y con el antojo de un brownie me dirigí al café.
Estaba en el lugar de siempre, en medio de un capítulo de lo más interesante, la protagonista del libro acababa de descubrir un secreto sobre su familia, cuando sentí alguien a un lado.

- ¿Está ocupado este asiento?
Era el, el ladrón de asientos, el desconocido, el chico aquel.
Iba a contestar, pero él ya se había sentado en la silla frente a mí.
-Veo que ahora nadie robo tu lugar- Con la mayor calma posible comenzó a sacar un cuaderno y lápices de su mochila.
-No hasta ahora- Vaya Alicia, que buena forma de empezar una conversación.
Detuvo lo que estaba haciendo y me miro – Perdona si te moleste, encontrare otro lugar.
-No, perdóname tu a mí, eso fue bastante grosero, puedes quedarte si quieres.
-Pues gracias, esperaba que dijeras eso, la luz aquí es muy buena.
-Ya no habías venido- ¡Rayos! Ahora sabría que había estado esperando verlo.
No pareció interesado en eso y si fue así solo lo ignoro
-Estuve fuera de la ciudad, pero lo cierto es que desde ese día me di cuenta que el ambiente aquí es mejor a estas horas.
-Está casi vacío- Di un vistazo alrededor del local para señalar lo obvio.
-Por eso mismo, mientras menos personas sean, menos es el estrés ajeno que se siente
-Eres raro- No que va, si mis habilidades sociales eran de primera
-Lo dice alguien que se roba la basura de otras personas. - Me lo merecía por grosera.
-Pues para mí no eran basura- agache la mirada.
-Dijiste que tu nombre era Alicia ¿verdad? -
Asentí con la cabeza - ¿Y el tuyo cuál es?
-Julio, pero no me gusta, lo detesto-
- ¿Por qué?, no tiene nada de malo- estaba siendo muy honesta.
-Créeme, tener el nombre de un mes no es nada divertido. - Solté una risa
-Cuéntame algo de ti-
- ¿Qué quieres saber? ¿mi color favorito?
-Bah! No, cuéntame algo interesante, no perdamos el tiempo con cosas tan comunes. TIEMPO
-Pues, soy escritora, reportera más bien, trabajo para una revista-
-Vaya, nunca había conocida a una reportera, ¿Escribes algo más?
-A veces escribo novelas- Esto era algo que pocas personas sabían de mí y este chico en menos de 5 minutos hizo que se lo contara.
-Me encantaría leer algo de tu autoría-
-Si… no lo creo ¿y tú? ¿Haces algo más aparte del dibujo?
-Pues te diré que sí, sabes, a veces también escribo cosas, pero son más para mí que para los demás.
-Entonces supongo que nunca poder leer algo tuyo- Quise no sonar tan decepcionada.
-No digas nunca, tal vez deje que algún día leas algo- Todo este tiempo había estado dibujando en una hoja, pero se detuvo y cambio de lápiz antes de continuar hablando.
-Así que estuviste esperando que volviera-
No le respondí.
-Sabes, solo hay dos motivos por los cuales pudiste haber hecho eso-
- ¿y cuáles son según tú esos motivos? –
- Bueno hay dos motivos para entablar conversación con un desconocido, uno, porque le encuentras una utilidad práctica a esa persona, o dos, porque te sientes terriblemente desesperada por algo nuevo en tu vida, ambas me parecen interesantes.
- No me siento terriblemente desesperada por algo nuevo.
- ¿Entonces que utilidad podría tener? – esta persona, que ni siquiera sé de donde salió pretendía analizarme como ningún psicólogo lo había hecho.
-Ninguna, simplemente tenia curiosidad. Ahora dime tu, cuál es el motivo por el que decidiste sentarte aquí el día de hoy. – yo también podía jugar a las preguntas incomodas
-Atraes mi curiosidad- dijo como si nada.
- ¿Curiosidad por qué? - No iba a dejar el tema tan fácil.
- Porque eres linda y pareces interesante, compleja y osada.
- Gracias por lo de linda, pero en la última, no sé si osada me defina bien- me quede pensando - ¿Sería lo mismo que impulsiva?
- Quizás no impulsiva, más bien, mujer de riesgo, que sabe lo que quiere y aunque le falte voluntad para tomarlo, lo desea todo con pasión. Así puedo percibirte-
- ¿Qué te hace pensar que soy así?
-El primer día viniste y te sentaste después de que me fue, tomaste las hojas arrugadas que tire al piso, y esta semana, por alguna razón esperabas que yo volviera.
-Llevamos hablando media hora y casi me descifras por completo.

Casi.


Este fue el capitulo del día de hoy, espero que les haya gustado y que si no sabían quien era Alicia, hayan leido las partes anteriores. También me gustaría saber que les parece el nuevo diseño del blog. Aun no esta terminado, pero ya necesitaba unos arreglos. 
Ya pronto regresare con las reseñas. Lo prometo por la garrita. 
Les mando un beso y nos leemos en la próxima entrada. 


jueves, 16 de junio de 2016

Capitulo 2 "Sobre Alicia"

Hola chicos y chicas!
De nuevo les quiero dar las gracias por todos sus buenos comentarios en las partes anteriores de la historia y en la entrada de A mi estrella favorita en el cielo, fue algo especial para mi y me alegro que a muchos de ustedes les haya gustado, si no la han leido solo den click AQUÍ.

Y para los que no saben quien es Alicia, aquí les dejo las entradas anteriores de esta historia. 

Prológo AQUÍ

Capitulo 1 AQUÍ


Y ahora si, aquí esta la parte 2:

Tuve el tiempo justo para intentar limpiar un poco, la palabra clave fue intentar. Aunque tampoco tenía mucho espacio por limpiar, mi modesto apartamento apenas y tenía espacio. Solo estaba conformado por la sala, la cocina, y una habitación con baño incluido. Además, como casi no estaba en todo el día, no había desastre alguno más que los platos sucios de la cena del día anterior.
Eran exactas las 4 cuando tocaron el timbre, no pude evitar alisar mi ropa cuando abrí la puerta.

- Hola Alicia- sí, hay estaba esa mirada de arriba hacia abajo analizando lo que llevaba
- Hola mamá, ¿cómo estás?
- Muy bien, gracias por preguntar

Sé que pensaran cuan formal era mi madre conmigo, pero así era ella con todas las personas.

- ¿cómo has estado Alicia?
- Bien mamá
- ¿Limpiaste antes de que llegara verdad?
- Sabes la respuesta a eso
- ¿De dónde sacaste esa blusa? - pude apreciar un tono de desprecio en su voz
- De una tienda vintage, estaba en oferta
- Y se nota
- Ya mamá no empieces por favor, ¿quieres pedir algo de comer?
- italiano por favor-

Se quejaba de mi ropa, pero se ponía altanera con la comida. Mientras pedía la comida, era obvio que estaba inspeccionando mi departamento, siempre hace eso, cada vez que viene,

- El otro día le dije a tu papá cuanto pagabas de alquiler...
- ¿Ah sí? - no quería llegar a ese punto de la platica
- Al igual que yo, no entiende cómo puedes pagar tanto por un lugar así, y cree que lo mejor es que vuelvas a la casa
- No mamá, ya te dije que no voy a regresar, tengo un buen trabajo y me gusta vivir aquí. -
Ni siquiera tenía caso discutir, ella no cambiaría de parecer.
- No tienes por qué trabajar en un lugar así, tu padre gana suficiente como para mantenerte.
- ¡Necesito un trabajo mamá, necesito ganar mi propio dinero, tengo 23, casi 24 por dios!
- Si lo que quieres es un trabajo, tu papá puede conseguirte uno mejor
- Si mama, ya intentamos eso y no nos fue muy bien.
- Eres tan terca, no se de quien lo sacaste
- Yo tampoco, tal vez soy adoptada.

Ese fue el fin de la plática, le propuse buscar una película para distraerla de su sermón. La comida llego a mitad de "Magnolias de Acero" la versión con Julia Roberts, era la 5ta vez que la veíamos, pero no quería empezar a discutir de nuevo.
Después de terminar de comer y que la película acabara, doña Laura me ayudo a lavar los platos sucios, (eran dos platos, dos vasos y dos tenedores, pero sabía que quería alargar más su visita).

Antes de tomar su bolso me miro nerviosa, oh no, me iba a pedir un favor, un favor que no iba a querer hacer.

- La próxima semana es la cena anual de la empresa, tu padre quiere que vayas con nosotros
- ¿Que esa cena "anual" no fue hace dos meses?
- No te hagas la graciosa, ¿podrías ir?
- Si no estoy ocupada ese día tal vez
Mi mama me lanzo una mirada que casi parecía una china de tanto que cerró los ojos.
- Iré, acabo de comprar un lindo vestí- Me interrumpió drásticamente
- No, ya te mandare yo lo que debes ponerte
- Mamaaa... ya no tengo 5 años para que me vistas
- Te mandare un vestido y a la estilista para que te arregle, no se diga mas
Si, ese era el final de la plática.
Como no queriendo la encamine a la puerta
- Bueno mamá, fue un gusto pasar la tarde contigo, pero creo que dormiré temprano hoy
- Ya me voy, no es necesario que me corras, te enviare un mensaje con los detalles de la cena
- Si mamá, no te preocupes. Nos vemos luego y saluda a mi papá por mi. -

Los pondré al tanto de lo que pasa con mi familia, mi papá es casi el dueño de una de las empresas textiles más importantes de España, y digo el casi dueño porque es el socio que posee la mayor parte de las acciones, cuando me gradué de la universidad y conseguí mi título en Marketing y Comunicaciones, me ofreció un puesto y en su momento acepte, pero a las pocas semanas me di cuenta que ese no era mi trabajo ideal, yo quería trabajar en alguna editorial, con alguna revista y el hecho de que mi padre fuera alguien importante en la empresa no me facilitaba la relación con los demás empleados.

Pensé que mi papá entendería, pero al parecer su sueño frustrado era que yo trabajara con él y al negarme quiso imponerme una serie de restricciones con las que no estuve de acuerdo, el asunto empeoro con los meses y como yo seguía sin aceptar volver a la empresa, cancelo mis tarjetas. Creo que pensaba que de esta forma no me quedaría de otra que volver.

¿Y que hice yo? Como cualquier mujer de 23 años, tomé la decisión más lógica, me fui de la casa.  Al principio mi mejor amiga me aguanto en su casa unos días, en lo que conseguía un trabajo, para mi suerte una semana después empecé a trabajar en una de las revistas de moda de la zona.

Y con mi primer sueldo, pague el depósito de este pequeño lugar, han pasado casi 6 meses desde que vivo en este lado de Barcelona y me las he arreglado muy bien hasta ahora.

Tengo fe en que seguirá siendo así. 
...

Y hasta aquí llega lo de hoy, como pudieron ver en esta parte conocemos un poco mas de la vida de Alicia y la próxima semana sabremos mas sobre el misterioso ladrón de asientos. No se olviden de dejarme un comentario, cuéntenme que les pareció y nos leemos en la próxima entrada :) 
Un beso, bye!



P.d también les quiero decir que el blog ya tiene cuenta de Instagram, aun no subo nada pero me ayudarían mucho siguiéndola, solo den click en el logo. 

miércoles, 8 de junio de 2016

Capítulo 1 "Sobre Alicia"

Hola!
Estoy super feliz de que a varios de ustedes les gusto el pequeño prologo que les compartí hace unos días, y aun mas feliz estoy de poder subir la siguiente parte, la verdad no se si la historia se extienda mucho, o sea algo corto, no tengo idea. Pero si se me ocurre algo y lo escribo, lo subiré para que ustedes puedan juzgar.

Para leer el mini prologo subido anteriormente solo da click AQUI 

....

Medio capuchino después y unas cuantas mordidas a mi muffin, aún seguía analizando minuciosamente a aquel completo desconocido, no había dejado de escribir aun, en ocasiones se golpeaba la frente con la punta de su pluma, y solo lo vi arrancar dos hojas más, estaba por ir al baño cuando lo vi guardar sus cosas en una mochila y levantarse hacia la salida.

Pero que grosero, no había recogido toda su basura, ya casi no había gente a esa hora así que sigilosamente tome mis cosas y mi bolso y me cambie hacia mi lugar de siempre, estaba por sacar mi laptop para ponerme a trabajar en ese artículo que tenía pendiente, pero la curiosidad pudo más que yo y alargue la mano hacia la bola de papel más cercana, mire alrededor para ver si nadie había notado lo fisgona que estaba siendo.

Esperaba encontrar letras y párrafos, pensé que tal vez era una especie de escritor independiente, de esos medio raros. Pero en su lugar me maraville con un boceto a lápiz de una mujer. No había estado escribiendo, sino dibujando. La mujer en cuestión estaba sentada sobre un taburete, pero el dibujo solo tenía la forma del cuerpo y unos cuantos rasgos marcados.
Intente quitar lo arrugado al papel y a continuación tome otra bola del montón, esta vez solo había logrado terminar el largo cabello de la chica, pero su cara aún estaba sin expresión alguna.

Varias hojas después, unas cuantas de las que estaban en el piso, por fin pude conocer a la mujer del dibujo, lleva una larga falda plisada en la cual se notaba cierto movimiento, como si en ese momento estuviera corriendo el aire, unas voluminosas ondas formaban su cabello, de esas que se consiguen sin necesidad de una tenaza, y su cara, su cara era hermosa, tenía una boca pequeña y en forma de corazón, unos grandes ojos de los cuales no podía saber el color. Tenía el ceño un poco fruncido, como si estuviera pensando en algo que se le haya dicho en ese instante. Era muy linda y el dibujo in duda era muy bueno, no sabía mucho de arte, pero podía decir que se veía real. Tenía, como es que le dicen, ah sí, dimensión.

Estaba juntando las hojas, apunto de meterlas en una carpeta del trabajo, cuando sentí una sombra a un lado de la mesa.

-Creo que eso es mío-

Era el ladrón de asientos, y me miraba de una forma acusadora
Empecé a titubear, pero nada salió, quería decir hola, o mínimo pedir disculpas, pero tenía unos ojos verdes hermoso que no me dejaban formar una oración coherente.

-Las hojas- apunto - son mías.
-Y este lugar es mío- En serio Alicia, eso es todo lo que se te ocurrió decir.
- ¿Perdona? - se veía confundido, de una linda forma.
-Siempre me siento en este lugar y hoy tú lo estabas ocupando.
-No sabía que los lugares estaban reservados o tenían dueño.
Estaba siendo infantil lo sabía.
-Lo sé, perdona, siempre que vengo este sitio esta vació, me acostumbre a sentarme aquí.
- ¿Vienes a esta hora? - esta vez, su tono era más calmado y amable.
Asentí con la cabeza
-Yo suelo venir por las noches, y este sitio siempre está libre, por eso me senté aquí hoy. No sabía que alguien lo ocupaba a esta hora.
-No importa, de verdad, no tienes que explicarte. - Intente poner una sonrisa, aunque estoy segura que lo que salió fue una mueca extraña.
Sea lo que haya sido, a él le agrado lo suficiente como para tomar asiento frente a mi
-Te estabas llevando mis hojas- señalo

Después de esa breve introducción había olvidado que aún tenía en mis manos sus dibujos.

-Estaban arrugadas, pensé que eran basura.
-Sueles llevarte la basura de los demás
-No, pensé que escribías, pero tus dibujos son buenos y no quise que terminaran en la basura
-Es donde deben estar, son simples bocetos y la mayoría no están terminados
-De que hablas, son muy buenos, es como todo el proceso paso a paso
-No lo había pensado de esa forma, puedes quedártelos si quieres
-Gracias- esta vez mi sonrisa salió normal.

Desvié mi mirada hacia el reloj que estaba a un lado del mostrador y vi la hora, faltaban media hora para las 2 de la tarde, mi mamá había amenazado con visitarme el día de hoy. No sabía a qué hora iría, pero tenía que recoger mi departamento y preparar algo de comer.

-Tengo que irme- dije apresuradamente mientras guardaba los dibujos y de un trago me terminaba mi café.
-Puedo mostrarte el dibujo cuando esté terminado-
-Claro, me encantaría, en serio debo irme, fue un gusto- todo esto lo dije mientras empezaba a caminar hacia la puerta.
-Espera, ¿cómo te llamas? - medio grito



-Alicia, mi nombre es Alicia- le respondí antes de salir del lugar.
...

Y esto es todo por el día de hoy, espero que esta primera parte también les guste, se aceptan sugerencias sobre el destino de Alicia jajaja.
No se olviden de dejarme un comentario si es que les gusto y si no pues también, nos leemos en la próxima entrada.
Les mando un fuerte abrazo y un beso, cuídense, adiós! :)

Para leer el siguiente capìtulo da click AQUI

miércoles, 1 de junio de 2016

Escribiendo de nuevo

Hola. mi nombre es Nadia y tenía un bloqueo de escritor (es aquí donde ustedes dicen Hola Nadia en coro). Así es amigos, tenia ya varios meses que no retomaba la escritura, específicamente de mis historias/novelas/cuentos, por que si nos ponemos a pensar he escrito mucho para el blog.
En fin, el fin de semana estaba un tanto inestable emocionalmente hablando e hice lo mejor que se hacer en esas situaciones, saque mi libreta y una pluma y escribí a la antigua.

En la entrada de Hablemos de... Nada, les conté que quería retomar la escritura y muchos de ustedes dijeron que les gustaría y esperaban poder leer algo, así que esto fue algo de lo que escribí hace unos días. 


*Título pendiente por que aun no se cual es*

Titulo Provisional: Sobre Alicia. 



PROLOGO
Desde hace varios meses que asistía regularmente a
esa cafetería, siempre pedía lo mismo e intentaba sentarme
en el mismo lugar, pero hoy mi habitual puesto junto a la ventana estaba ocupado.
Al principio pensé que era una chica, luego, cuando analicé bien a la persona, me di cuenta que era un joven, de unos veintantos calculo, tenía el cabello largo cazo rozándole los hombros, de un color obscuro el cual no lograba decidir si era negro o café.
-sea quien sea está ocupando mi lugar - pensé - Bueno no es mío en sí, pero es el lugar que más me gusta en todo el local-
Un poco molesta me dirigí al mostrador a pedir un capuchino grande y un muffin de arándanos.
La simpática señora detrás de la barra me saludo con una gran sonrisa que remarco sus generosas mejillas.
-Hola linda, te sirvo lo mismo de siempre.
-Si por favor- titubee, siempre me ponía nerviosa cuando alguien era demasiado amable, problemas mentales supongo.

Después de recibir mi pedido, espere unos segundos mientras decidía donde sentarme.
Podría irme a una de las mesas de afuera, pero el clima estaba enfriando y el ligero blazer que llevaba puesto no me mantendría caliente,
Sin más remedio caminé a la fila de asientos en un costado, me senté en el sillón que ahora me daba cuenta era muy cómodo. Desde ese sitio podía espiar cómodamente al ladrón de asientos. El sujeto en cuestión tenía una taza de café por un lado mientras escribía velozmente sobre un block de hojas, en el lado contrario de la mesa y debajo de esta había varias bolas de papel arrugadas, asumí que sería más hojas.
- ¿que estará escribiendo...?

Es curioso, no recuerdo haberlo visto por aquí antes. Llevaba medio año en la ciudad como para tomarme la libertad de decir eso, y al menos, cada dos días durante la semana, iba por mi necesaria dosis de cafeína y azúcar.

Y fin.

No es cierto, ya tengo escrito algo mas pero necesito saber que opinan ustedes y si les gusta lo suficiente como para querer leer mas, así que díganme en los comentarios que les parece. 
Nos leemos en la próxima entrada, un beso. Bye!

Para leer la siguiente parte solo da click AQUI